DE LA CASA A LA CALLE...Mexico

En la calle suelen convivir distintas generaciones de "callejeros" 
que terminan por involucrarse en actividades no acordes a su edad y/o estado de salud. 
"Pajarito" (a la derecha) padece de fuertes afecciones neurológicas debidas al consumo de drogas como el solvente.

En la calle suelen convivir distintas generaciones de "callejeros" que terminan por involucrarse en actividades no acordes a su edad y/o estado de salud. "Pajarito" (a la derecha) padece de fuertes afecciones neurológicas debidas al consumo de drogas como el solvente.

Aun si los cálculos no suelen ser definitivos por motivos como la movilidad de la población callejera algunas cifras calculan unas 50.000 personas viviendo en las calles de México D.F. Los hermanos "Peñoñame" y Chío reunidos en uno de los puntos donde muchos jóvenes en situación de calle se encuentran para conversar, pedir lismonas, limpiar vidrios y/o comprar y consumir drogas (solvente principalmente). En la calle suelen convivir distintas generaciones de "callejeros" 
que terminan por involucrarse en actividades no acordes a su edad y/o estado de salud. 
"Pajarito" (a la derecha) padece de fuertes afecciones neurológicas debidas al consumo de drogas como el solvente. El solvente suele ser la droga de mayor consumo entre la personas que viven en la calle junto con la marihuana y el crack. Algunos practican la venta de pequeñas cantidades de solvente para mantener su consumo personal. La falta de recursos, de control de la salud y de conciencia (tanto propia como de la sociedad) facilitan en muchos casos la degradación física y psicológica. El solo paso de la policía suele poner tensa la situación de los jóvenes que viven en la calle. La extorsión y el maltrato hacia "los callejeros" suele ser la forma de actuar de los cuerpos policiales que suelen violentar los derechos fundamentales de los niños y jóvenes. Mayra junto a su perrito "Tiger" el cual muy enfermo moriría unas horas después. Los perros suelen acompañar a muchas personas en la calle y ser una de las pocas compañias fieles. En dicha situación, como sus "dueños", suelen padecer desnutrición y diferentes enfermedades. "Perla" muestra marcas causadas por una pelea la noche anterior en el espacio baldío donde duermen
cuando un hombre trato de forzarla a realizar actos sexuales.
Un par de jóvenes aprovechan el tiempo para bañarse y lavar y cambiar sus ropas. En un espacio que sirvió de albergue y comedor conviven hacinados y con poca supervisión más de 20 jóvenes entre la promiscuidad, las drogas y la carencia de servicios sanitarios básicos. 
El problema de la juventud en la calle va creciendo y se ve agravado por la venida de los niños "nacidos" en la calle. Es posible ver en un mismo grupo de callejeros edades que van desde los pocos años hasta adultos de 30 años o más. Las labores de seguimiento y acompañamiento en el centro comunitario de El Caracol permiten a niños y jóvenes de la comunidad compartir en un espacio sano y agradable. Allí cada tarde pueden realizar distintas actividades y alejarse de la problemática de las calles. La desintegración del núcleo familiar, los problemas económicos y la falta de incentivos y motivación propician que la juventud se aleje del estudio y salga a las calles a buscar el sustento para su entorno. Muchas veces este es el primer paso hacia una vida en la calle o un paso hacia una vida de trabajo. Richard fuma un cigarrillo durante una visita al centro de día de El Caracol. Uno de los primeros puntos de colaboración es el comprimiso a no introducir ningún tipo de droga La more muestra su imagen de "La Santa Muerte". Para los callejeros, como para una gran parte de la población mexicana (sobre todo las excluídas) la religión suele ser un refugio para buscar solución a sus problemas cotidianos. El culto a "La Santa Muerte", mezcla de santería y cristianismo tiene bastante fuerza en las poblaciones callejeras. "El abuelo" pasa un chequeo de salud regular. El equipo del El Caracol busca tener un registro de las condiciones físicas de los jóvenes (Peso, Tamaño, alimentación, consumo de drogas) y de su progreso en el proceso de "salir" de la calle. Cecilia y "El Negro" ayudan en las tareas de limpieza del centro de día de El Caracol. Allí se busca fomentar el cuidado y el respeto por los compañeros, el espacio y los materiales. Cecilia y "El negro" compartiendo un momento de descanso. Pueden ser una representación de la población callejera en el difícil proceso de reintegración ya que cargan con fuertes problemas como un embarazo no deseado y han pasado por enfermedades de transmisión sexual y fuerte adicción a las drogas. Mayra y "El Muppet" son una joven pareja que al contrario de muchos jóvenes no consume drogas y su salud está en buenas condiciones. Sin embargo pasan por un embarazo precoz y viven con un gran grupo de niños y jóvenes en un espacio insalubre y sobreviven de pequeños trabajos. "El abuelo" descansa junto a Tiger luego de una jornada de trabajo en el centro de día. La constancia en las visitas y su implicación más allá de las simples actividades diarias irá dando, poco a poco, las bases para la reintegración a una vida más equilibrada y normal (desintoxicación, aprendizaje de un oficio, trabajo y posiblemente un hogar).